jueves, 31 de octubre de 2013

Creo que no hay nada más feo que saber que no confían en vos, saber que esperan un mínimo esfuerzo y que encima esté mal. Ni si quiera un "confío en que lo vas a hacer bien", "cualquier cosa te ayudamos", "no te preocupes, si te llegás a equivocar fue un accidente". No hay cosa más fea que sentirse inútil, humillado. Y así me sentí yo, perdón, me siento. Me siento inútil, humillada. Ya no confío en mi misma porque la gente no me deja hacerlo, porque apenas intento no me dan la oportunidad para concretarlo. Me siento burra, poco inteligente. Siento que las personas no se dan cuenta del daño que provoca una palabra, sea cual fuera. No es la primera vez. El marcarme las imperfecciones es la especialidad de aquel que no te valora. Yo podría marcarle imperfecciones a todo el mundo, sin embargo, lo hago en forma de broma, graciosamente, y muy de vez en cuando seriamente, porque me sobrepasó el límite ¿Y saben por qué? Porque sé lo que duele.
Cuando de verdad me necesiten, cuando me aprendan a valorar, cuando se den cuenta del prejuicio, de lo lastimoso que puede ser una, para ellos, insignificante palabra, van a aprender a cómo me siento yo, y se van a librar de ese karma que los persigue.
Puede parecer una exageración, pero me doy cuenta de lo poco en que se piensa cuando se habla.
"Pienso, luego existo".

lunes, 28 de octubre de 2013

Está bien que a mi me guste estar de novia, pero después de haberlo estado durante tanto tiempo puedo comprender el valor de estar soltera. Tenés mucho más tiempo para vos, aprovechás todo de otra manera. Podés hablar con quien quieras y no te hacen una escena de celos, podés comerte a quien quieras, cometer errores sin tener que pedir mil de disculpas, podés hacer mil y un cosas sin necesidad de estar pendiente para tener un espacio en el cual ver a esa persona. El estar en pareja te quita mucho tiempo y además complica la relación con tus amigxs. De verdad, después de haber pasado por un noviazgo muy largo, y ahora estar soltera, me doy cuenta de que es horrible cuando están besándose todo el tiempo. No me molesta que estén juntos todo el tiempo, pero si cuando se están chupeteando. Es molesto, no por el sentido de besarse o no, sino porque no hablan, te aburrís y además te sentís incómodo. Está bien que chapen ¿pero, todo el tiempo? Ya cansa. Además, pueden hacer eso cuando están solos, ahora estás con tus amigos, me parece que lo correcto es dejar de lado eso y sociabilizar. Espero nunca más llegar a ese punto, y si llego, percatarme de lo que estoy haciendo, o que me caguen a pedos y me pidan que no lo haga más. Ya se van a dar cuenta de cuánto molesta. Ahora me dicen "vos antes lo hacías". Sí, lo hacía, y bien dicho, antes. La gente cambia ¿saben? No crean en el dicho de "La gente nunca cambia", porque no es así. Nosotros siempre estamos en un proceso de transformación, de progreso, caminemos de atrás para adelante o al revés. O aunque estemos girando siempre en el mismo lugar sin poder salir, siempre se sale adelante, y eso se logra porque pudimos mejorar, hacer las cosas de otra manera. Aprendiendo, cambiando. Se cambia la forma de pensar, los gustos. Puede haber algo que te guste más que lo anterior y "en fin, lo anterior ya fue, ahora prefiero lo nuevo". Y los que no puedan y se hayan quedado trabados, aquellas personas cuadradas de mente que desde hace años piensan igual, ESAS personas son las que no progresan, las que se quedan siempre en el mismo lugar y nunca pueden avanzar. Aunque ya lo harán, esperemos no muy tarde.

domingo, 27 de octubre de 2013


sábado, 19 de octubre de 2013


Plantemos vida.

viernes, 18 de octubre de 2013

 Este año comencé a participar en el programa Jóvenes y Memoria en el Manuel Dorrego, y  ya me sentí parte, noté un cambio.
Durante todo el transcurso que nos está llevando el proyecto comprendí demasiadas cosas, las viví como si su carne fuese la mía. Toqué cada sentimiento que me transmitieron con las manos, lo respiré, lo escuché.
Aprendí a dejar de ser prejuiciosa, a tomarme las cosas en serio, comprometerme. Jóvenes me volvió otra persona, y no exagero con lo que digo.
Conocí un montón de gente hermosa, grandes, chicos, de escuelas privadas, de escuelas públicas. Uno rubio, otro morocho, uno castaño, el otro colorado, ojos claros, oscuros, manos grandes o chica, nariz delgada o gorda, boca hinchada o finita. Pero adolescentes todos iguales y a la vez todos distintos.
Disfruto mucho del comprender todo. Del saber más de la cuenta, de enseñar, y de que me enseñen.
Disfruto de comprender el sentimiento del otro, de que me cuenten los proyectos, el que me cuenten chistes estúpidos. Todo.

Cada vez que estoy en jóvenes me siento en casa.

domingo, 6 de octubre de 2013

Últimamente me voy dando cuenta de cuánto afecta a mi vida la ciudad, el alboroto, la rapidez. Si algo va
lento no sirve, y si algo es tranquilo algo anda mal.
¿Por qué?
La necesidad de que todo sea rápido e inseguro siempre se me impregna en la piel. Mientras que, cuando algo es lento y seguro, me molesta y lo dejo.
Lo peor, es que yo sé que suelo hacer ese tipo de cosas, pero no las evito.
No me entiendo, la verdad. No entiendo que tiene de malo que las cosas sucedan de a poco, con su debido tiempo.


Nos volveremos a ver.

miércoles, 2 de octubre de 2013


Alguien explíqueme por qué, con tan solo haberlo visto una vez, me obsesioné tanto con este chico. Está bien, hablé con él, y me resultó de lo más adorable, tierno, y sensual. Compartimos mate, ninja, risas. Su risa es el único recuerdo notorio que tengo de él. 
Es horrible pensar que tan solo lo voy a ver en algunos encuentros, y que los encuentros son cada tanto. Pero tengo fiestas de egresados en las que, muy de casualidad, podría encontrármelo. Pero muy de casualidad. Creo que si me lo encuentro voy a estar con cara de pelotuda toda la noche, aunque ni hayamos hablado, o aunque ni me haya registrado.
Quizás son demasiadas expectativas para alguien a quién recién acabo de conocer. Aunque yo me obsesiono con pibes muy del otro universo. Conociéndome. Siempre que me obsesiono con alguien termina siendo alguien super importante en mi vida, nos hablemos todos los días o una vez cada tres años. 
Me encandiló. No tiene sentido, lo sé. Me causa gracia que a veces sea tan aniñada. Quiero conocerlo. Que me conozca. Conocernos. 

Presiento que va a ser una linda historia.