Mostrando entradas con la etiqueta Tiendo a recapacitar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tiendo a recapacitar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de abril de 2015

Muchas personas, muchas historias.

Hoy estoy muy reflexiva, y venía a contarles una cosilla, como siempre, personal.

A principios de este año hice un curso intensivo para entrar a la Universidad de la Matanza. No pude entrar, lamentablemente, pero, afortunadamente, estoy haciendo una tecnicatura en Comunicación Popular acá en Morón. Es una extensión de la Universidad de la Plata (Sí, si no estaban enterados, ahora hay una extensión en Morón). Y hoy, tuvimos una clase muy interesante.
La cosa es que hace dos semanas hicimos el "curso de ingreso", el cual duró 6 días, y más que nada trató sobre la presentación de la carrera y demás. Durante ese curso nos dieron muchas charlas, y muchas veces tuvimos, cada uno, que presentarnos ante casi 90 personas las cuales ahora conformamos el grupo. Mientras que pasaban los días, muchos de nosotros comenzamos a hartarnos un poco de las presentaciones, pero hoy tuvimos una presentación diferente.
Somos 90 aproximadamente, así que tuvimos que separarnos en dos aulas, entonces la charla fue un poco más íntima porque había menos gente y más tiempo para hablar.
Hoy conocí más profundamente a las personas con las que estoy por trabajar, esas personas con las cuales estoy formando un grupo, el cual seguramente será un grupo de compañeros extraordinarios.
Escuché durante todo este tiempo historias de guerra, historias de un casi desaparecido, historias de un ex combatiente, historias lucha, historias de barrio, historias de personas que fueron despedidas por no pensar lo mismo que su jefe, historias de violencia.
Y cabe destacar, como dijo un compañero, que aunque pensemos distinto o tengamos distintos partidos políticos, nos tenemos respeto. Nos escuchamos, nos preguntamos, nos entendemos, o intentamos entendernos.

La verdad estoy muy contenta, y aseguro que esto va a ser una hermosa experiencia. 

martes, 3 de febrero de 2015

Dosmilquince.

Es algo raro empezar el año así. 
Miles de cambios ya desde el 01 de enero del 2015.
Terminar la secundaria, cumplir 18 años, empezar hace 1 día la universidad, volver a ver a mis amigos después de tanto tiempo sin verlos, encontrarse con gente nueva. Ya no hay amor (¿O si lo hay?), seguir con el amor de mi familia.
Estoy en el momento de mi vida en el que me gusta ver por lo estoy pasando. Me gusta poder mirar hacia atrás y decir: no me arrepiento de nada de mi vida. 
No me arrepiento de mis amigos, ni de mis decisiones. Estoy feliz con mis logros, estoy intentando verme a mi misma desde otro punto de vista. Estoy intentando poder abrir mi mente y contener nuevas ideas, poder ver la vida desde otra forma. Intentando que mi alma y mi mente se unan. Intentando poder expresar todo lo que siento, de la manera que mejor creo.
Quiero crecer, hacer lo que me gusta, disfrutarlo. Y creo que lo estoy haciendo, y eso me alegra mucho. Me pone feliz ver que los logros que me pongo, las metas, las estoy cumpliendo poco a poco.

Me falta escribir un libro y plantar un árbol.

jueves, 31 de julio de 2014

Lo que creemos necesitar.

Todos piensan que lo que necesitamos es un auto, o un nuevo celular, una buena cama para dormir mejor porque nos duele la espalda, necesitamos comprar mucha ropa para estar más lindos, necesitamos una netbook, una nueva cartera para llevar todas esas cosas que compramos anteriormente. Necesitamos plata, necesitamos ir a comer a lugares caros para después sacarle fotos a la comida con ese celular nuevo que recién salió. 

Es como el principio de una película, el personaje principal es un gran empresario que tiene que firmar con una gran empresa para tener el mejor contrato de su vida. Pero transcurriendo la película, éste personaje se da cuenta que lo que necesita no es plata, no es vivir en Nueva York, en Londres, París, o Tokio. Lo que ése personaje necesita es amor, es amistad, es ser cariñoso con las personas que lo rodean. Es ser cortés, ser bondadoso. Y mi personaje de película quizás no reciba una tele nueva, o una casa grande con tres pisos y 6 habitaciones. Mi personaje va a recibir las emociones más lindas, esas emociones que uno obtiene cuando hace una cosa por el otro sin esperar nada a cambio.
Ojalá fuésemos todos así, el mundo estaría lleno de bondad.
Y como dice una de las frases más usadas para este tipo de textos, para cambiar el mundo hay que empezar por uno mismo.Ojalá fuésemos todos así, el mundo estaría lleno de bondad.Y como dice una de las frases más usadas para este tipo de textos, para cambiar el mundo hay que empezar por uno mismo.

domingo, 27 de abril de 2014

La rutina.

Todos los días a las siete de la mañana te tomás el colectivo con las mismas personas. En la calle, caminando hacia tu destino, los negocios cerrados se están por abrir gracias a los mismos rostros que ayer hicieron la misma acción. Pasándote el semáforo rojo pedaleando agitada, la persona que hoy te está observando el día anterior lo cruzó caminando en verde. El sábado mientras ponés música en la rocola un señor te entrega cinco fichas, asimismo el mismo día de la semana pasada. Todos los domingos por la mañana te atiende esa mujer con aspecto añejo en la panadería de la vuelta de tu casa. Volviendo los lunes del trabajo con la bicicleta, la semana pasada a la misma hora también te cruzaste a la señora con el pelo mal teñido volviendo de hacer los mandados. Los viernes en el bar donde tomás café y hacés tus trabajos, el mesero con ojos oscuros y gran sonrisa siempre te toma el pedido. 


En general los rostros que se manifiestan día tras día en tu rutina son de personas que desconocés. Aunque, gracias a la rutina, instantáneamente se convierten en alguien, alguien que nunca más te será un extraño

domingo, 23 de junio de 2013

Lose yourself, and don't come again, because I don't want to know anything about you. Ok? You disgust me. 

domingo, 9 de junio de 2013

Hay que aprender a estar solo. Vos sos lo que vas a estar siempre. Tu pensamiento, tu alma, tu corazón, tu cuerpo, no el del los demás. Por eso está bueno darse un tiempo para estar y recapacitar. 
A mi me gustaron muchísimos chicos en mi vida, Fabián, Lucas, Matías, los Sebastianes, Franco, los Nahueles, Santiago, Ruben, Ramiro, Leonel, Nicolás, Facundo, Marcos, Gabriel, Iván, Federico, Germán.. Creo que podría seguir, pero ahora no se me ocurren más. Todos, en distintos momentos de mi vida, me enseñaron diferentes cosas. Pero ¿saben algo? Ninguno, aunque lo intentara, me enseñó a quererme a mi misma. Con esto no quiero decir que yo ahora mismo me quiera, pero ahora mismo estoy intentando quererme. Estoy viendo partes positivas de mí que antes no veía, y a mis partes negativas las estoy quitando de apoco. Estoy leyendo, me arreglo más, hago videos, escribo, defiendo lo que pienso. Me estoy poniendo verdaderamente las pilas con las cosas que me gustan. 
Lo primero que cambié, que me emociona mucho, es el mal hábito de morderme las uñas. Hará ya una semana y media, creo, que no me las estoy mordiendo. Y harán dos días aproximadamente que no siento la necesidad de morderlas. Lo segundo que cambié es la necesidad de necesitar una persona. Últimamente todxs mis amigxs se están poniendo de novixs, o están en algo con una persona, lo que en un principio me jodió claro, porque yo estoy sola. Pero después le fui viendo el lado positivo a no estar de novia. Una de las cosas que siempre me jodían eran los tiempos, porque yo siempre fui una chica muy desordenada, que hace muchas cosas, y que siempre está ocupada o que tiene cosas para ver, hacer, estudiar, etcétera. Además, ahora que veo a las otras parejas me es un poco gracioso ver lo molesto que puede ser que estén chapándote al lado. Juro que nunca más voy a volver a hacerlo cuando esté de novia (solamente lo haré si es que quiero molestar).
Pienso que también está bueno abrirse a cierta cantidad de gente, no se si se entiende. Aparte, quiero que una persona me enamore, y no yo tener que enamorar.
Igualmente, todo esto no quiere decir que no me guste un chico, y que me duela en el alma que se haya cortado así como se cortó. Pero bueno, las cosas son así ¿no? Si no me corresponde no puedo hacer nada para que lo haga. Él ya tomó su decisión. 

En fin, todo esto son distintos procesos que se van llevando a cabo a lo largo de mi vida. Esperemos que todo siga igual de bien.